domingo, 3 de octubre de 2010

♞ "Si mi amor, claro que existen las hadas"



Si mi amor, claro que existen las hadas,
aquellas que al dormir nos transportan
a otros mundos;
donde las aves y las flores
viven enamoradas,
y suavemente nos acarician...
también con su amor.


Ahí veras los tulipanes rojos florecer,
Indistintamente todo el año;
Pues como antaño,
Todo el tiempo ahí es primavera.


Los torogoces veras correr,
 inquietos ,tras los cenzontles;
jugando al ladrón librado,
con la misma vivacidad
con que tu también lo has jugado...
Dando la dulce apariencia,
de ver a un cervatillo correr.


Tomaremos merienda en una pequeña cabaña;
ubicada tan cerca de una cascada....
que cuando el sol la ilumine de lleno,
De ella observarás, un arco iris emanar;
reflexión ilusoria que la luz hace en el agua...
pero que en realidad nace de tu tierno corazón.


Luego al caer la tarde,
miraremos aquellos paisajes naranja - rojizo;
que parecen querer abrazar,
delicadamente a las montañas.
Y desde el cobertizo....
luego, vendrá una lluvia de estrellas;
que como fugaces centellas,
nos invitarán, a que volvamos mañana.


Más por hoy debes tomarte tu medicina,
y hacerle caso en todo lo que digan....
tu papá y tu mamá;
Para que así cuando te alivies,
llenaremos de agua la cantimplora;
y caminaremos juntos a ese mundo de hadas.


Donde solo existen ellas;
las flores, los pajaritos, y
los animalitos del bosque....


Tu y yo.


♞
¨Sir Galahanth"
< Autor >


Derechos Reservados
*Silvia Regina Cossío Cámara*



miércoles, 15 de septiembre de 2010

♞ "La Princesa y el mendigo"

Postrado en el centro de una plaza, suplicaba por una moneda, un mendigo;
sus harapos dejaban entrever una coraza, que mejores épocas evocaban.... 
como su único y silente testigo.
 
De pronto se detuvo ante el, una caleza, bajándose de ella, una bella Dama; 
que por su porte mostraba ser de la Realeza, mas en sus suaves gestos....
un espíritu enaltecido, proclamaba.
Dirigió hacia el, su mirada, ofrendándole un Luis de Oro como modesto
 bien para su alivio, 
mas al hacerlo , no pudo evitar sentirse ruborizada; 
pues el mendigo, absorto la miraba, 
como presintiendo que era ella..... 
la salvadora que le ayudaría a salir de su extravió.
Inquirió ella cortesmente, al lúgubre Caballero el origen de su mal,
a lo cual respondió el, tristemente.... 
lo que a continuación he de transcribir: 
" Caballero, una vez yo fui, 
de la noble corte del Rey Arturo; 
y aunque nunca,
 una batalla yo rehuí, 
quince años de cruzada..... 
por mi alma, al final, resulto muy duro.
Una vez conocí a una Princesa Israelita, 
cuyo dulce corazón respondía 
al nombre de Marian; 
y como el amor, aveces la razón nos quita.... 
la ame de tal manera, 
que pronto me convertí en su mas fiel guardián.
 
Sin embargo, como mi deber había olvidado, 
por la Orden fui castigado.... 
y al destierro y el despojo de mis bienes, 
la condena se llego a proclamar.


Así muchos años he vivido, 
vagando sin rumbo de aldea en aldea; 
lejos de ella
 mi vida se ha consumido, 
y hoy tan solo vivo mendigando....
reuniendo bienes que me permitan 
volver a Judea".
La Princesa soltó en llanto,plasmando un suave beso en la frente del mendigo; 
y tras cubrirlo con un elegante manto, al entregarle una bolsa llena de joyas.... le dijo :


" Ve y encuentra a tu amada, y dile que por tu amor y por tu fe.... 
fuiste por Dios, de nuevo bendecido "; y tras partir ella presurosa,
 luego de tan noble acto..... 
nuestro Caballero se reincorporo, 
teniendo en su corazón y sus ojos.... un nuevo brío.

( Historia Medieval, que escribí un día....
para entretener a un niño en un Hospital)
♞ 
Sir Galahanth
Autor
*Derechos Reservados* 
Silvia Regina Cossío Cámara






♞"Jerusalem"




A los pies de tus derruidos muros, 

con mis ojos cerrados estoy; 
sintiendo como se agolpa en mi memoria, 
toda tu bella y triste historia, 
escrita con sangre y romance..... 
mi dulce Jerusalem. 



Jerusalem de los gentiles, 
dividida estás 
entre tres tríodo de ramas; 
entre ellas separadas, 
que se niegan unas con otras....
Más que saben que todas provienen, 
de la esencia de un mismo ser.




Parado ante el muro de los lamentos,
que antes fue llamado de oración;
siento desgarrarse mi corazón  y mi alma;
por todos aquellos malos momentos,
cuando estuve lejos de ti.....
mi dulce Jerusalem.



Jerusalem de mis amores, 

nunca perderás tus esplendores, 
por que eres más que eso; 
eres un símbolo de amor.....
que nunca morirá.



♞
Sir Galahanth
<Autor>

Silvia Regina Cossío Cámara
Derechos Reservados